08
Jun

“En Centro Fernando aprendí las bases de esta profesión” – Iñaki Alcubilla, Propietario de ARCO Wellness Factory

“Montar una peluquería en Ibarrekolanda con un concepto de peluquería del centro de Bilbao” Así concebía Iñaki Alcubilla su futuro profesional cuando era un joven peluquero. Sin apartarse de ese norte y con mucha visión profesional, hoy es el propietario de ARCO Wellness Factory en Ibarrekolanda, su barrio, donde une vida profesional, social y personal.

Este es un centro de belleza integral con más de 350 m2 divididos en espacios independientes. En ellos tanto el público femenino como el masculino puede encontrar servicios y productos de peluquería, estética y bienestar, con una esmerada atención en todos los detalles. “Nos dirigimos a un público para el que la imagen es algo importante en sus vidas” Afirma Iñaki.

La carrera de este profesional comienza hace 34 años en Centro de Peluquería Fernando. En estas aulas descubre poco a poco la profesión y va asimilando todas sus bases, algo que considera fundamental a la hora de ser un buen peluquero. “Con Fernando y Merche estábamos horas practicando las técnicas básicas y aunque en su momento no era lo que más nos gustaba, con el tiempo ves la importancia de dominar todo lo básico para conseguir ser un buen profesional.”

Siguiendo sus máximas de marcarse metas, formarse y saber adaptarse ha ido creciendo como profesional. “Creo que para ser un buen peluquero no solo hay que saber cortar o teñir sino saber vender, saber escuchar, saber adaptarse a los cambios…todo lo que rodea el negocio.” Hace 20 años crea su propio salón, ARCO, en Ibarrekolanda y en el 2011 da un importante salto empresarial trasladándose a un nuevo local donde dimensiona su negocio con una perspectiva global, un centro integral de belleza, dirigiendo un equipo de 8 profesionales.

Recientemente, Iñaki ha vuelto a las aulas del Centro Fernando a impartir una charla de orientación al alumnado del Ciclo de Grado Medio de Peluquería, reencontrándose con todos sus recuerdos: “He encontrado todo muy cambiado; entonces el centro era muy pequeño comparado con las instalaciones que Centro Fernando tiene ahora mismo. Lo que más me ha gustado ha sido la sensación de estar “al otro lado”, y verme reflejado en las caras de los alumnos.”